sábado, 8 de febrero de 2025

LE DIO FLORES A SU ESPOSA... MÁS TARDE LE ARREBATÓ LA VIDA POR CELOS


 

Una tragedia que parece sacada de una novela oscura: amor, celos y un desenlace fatal en Itagüí, Colombia. 

 

 Por: ℂ𝔸𝕄𝕀ℕ𝕆𝕊 𝕋𝕆ℝℂ𝕀𝔻𝕆𝕊 FE Y LOCURA LA SOMBRA DEL SER HUMANO


En el barrio San Isidro de Itagüí, Colombia, una historia que comenzó con un gesto de amor terminó en una escena desgarradora que ha conmocionado a la comunidad. Magnolia de Jesús Rivera Londoño, una mujer de 53 años, perdió la vida en la madrugada del 2 de febrero a manos de quien, horas antes, le había regalado un ramo de flores. Su esposo, Héctor León Cañas Atehortúa, de 58 años, es señalado como el presunto autor del crimen, un acto que habría sido motivado por un ataque de celos.  



El relato de lo ocurrido parece tejido con los hilos de una novela trágica. La noche del 1 de febrero, la pareja compartía un momento aparentemente tranquilo. Héctor llegó a casa con un ramo de flores para Magnolia, un detalle que, en otro contexto, habría sido motivo de sonrisas y complicidad. Sin embargo, lo que siguió fue un giro oscuro que nadie pudo prever.  


Según testimonios de familiares, la relación entre Magnolia y Héctor había estado marcada por los celos y la posesividad de él. Jorge Gómez, yerno de la víctima, relató a Tele Medellín que, después de aquel aparente momento de felicidad, algo cambió. “Él, ya como tomado, vino y la buscó, y fue lo que desencadenó el problema”, afirmó.  



Lo que sucedió después aún estremece a quienes conocen los detalles. En la madrugada, vecinos del barrio San Isidro escucharon gritos desgarradores provenientes de la vivienda de la pareja. Alarmados, alertaron a las autoridades. Cuando la Policía llegó al lugar, se encontró con una escena dantesca: Magnolia yacía sin vida, con múltiples heridas de arma blanca, mientras que Héctor estaba tendido en el suelo, con lesiones en el abdomen y las muñecas.  


Las autoridades no tardaron en deducir lo ocurrido. Presuntamente, Héctor habría asesinado a su esposa en un arrebato de celos, para luego intentar quitarse la vida. Fue trasladado de urgencia a la Clínica Antioquia, donde permanece en estado crítico, bajo custodia policial y recibiendo atención médica.  



La noticia del crimen ha dejado en shock a la comunidad de Itagüí. Magnolia, descrita por sus seres queridos como una mujer amable y trabajadora, era querida por todos quienes la conocían. Su muerte ha dejado un vacío irreparable en su familia, que ahora lucha por entender cómo un gesto de amor pudo convertirse en la antesala de una tragedia.  


Mientras tanto, Héctor enfrenta las consecuencias de sus actos. Aunque su estado de salud es delicado, las autoridades ya preparan los cargos en su contra. La historia de Magnolia y Héctor es un recordatorio sombrío de cómo los celos y la violencia pueden destruir vidas en un instante, dejando tras de sí un rastro de dolor y preguntas sin respuesta.  


Esta tragedia, que parece sacada de las páginas de una novela negra, nos obliga a reflexionar sobre las relaciones tóxicas y la importancia de buscar ayuda ante señales de alerta. Mientras la familia de Magnolia llora su pérdida, la comunidad espera justicia para una mujer cuyo único error, al parecer, fue amar a quien no supo corresponderle de la misma manera.


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