Enero de 1988. En plena madrugada, la familia Knowles —compuesta por la madre Faye, sus hijos Patrick, Sean, y el amigo de la familia Keith— conducía por la solitaria carretera que atraviesa la Llanura de Nullarbor, al sur de Australia.
Lo que parecía un viaje común pronto se transformó en una experiencia aterradora y sin explicación.
A lo lejos, una luz intensa y pulsante comenzó a seguir su automóvil. Al principio pensaron que era otro vehículo o un avión, pero pronto la luminosidad se tornó cegadora y el objeto pareció acercarse a gran velocidad, moviéndose con maniobras imposibles.
⏱️ Eran cerca de las 4:15 a.m. cuando el fenómeno se volvió completamente inexplicable:
la luz descendió sobre el techo del auto, envolviéndolo en un resplandor azulado y produciendo un ruido metálico y vibrante.
El coche comenzó a temblar violentamente, y los testigos aseguraron sentir cómo era levantado del suelo por unos segundos, como si una fuerza invisible lo hubiera elevado.
Dentro del vehículo, el pánico se apoderó de todos. Los Knowles describieron una sensación de presión, un aire espeso con olor a quemado y goma derretida, y una especie de “voz zumbante” que resonaba en sus cabezas.
Uno de los hijos sacó la cabeza por la ventana y notó una sustancia gris y pegajosa que caía sobre el techo del auto.
Instintivamente, aceleraron en dirección a la ciudad de Mundrabilla, intentando escapar de la luz. El fenómeno los siguió durante varios kilómetros antes de desaparecer repentinamente.
Cuando finalmente llegaron a una estación de servicio, los testigos estaban en estado de shock: temblaban, lloraban, y describieron la experiencia como una auténtica pesadilla aérea.
El auto mostraba abolladuras en el techo, restos de una sustancia gelatinosa y un olor metálico persistente.
🚓 La policía local acudió de inmediato y confirmó el estado alterado de la familia, así como las anomalías físicas en el vehículo. El caso fue luego investigado por la Royal Australian Air Force (RAAF) y por científicos del Departamento de Física de la Universidad de Perth, quienes analizaron los restos y los testimonios.
Ninguna explicación concluyente fue hallada. Algunos sugirieron una extraña descarga eléctrica atmosférica, otros hablaron de plasma luminoso o fenómenos magnéticos desconocidos.
Pero los Knowles mantuvieron su versión hasta el final:
“No fue una luz… fue algo que nos levantó del suelo.”
📜 Datos del caso:
📆 Fecha: 20 de enero de 1988
🕓 Hora: alrededor de las 4:15 a.m.
📍 Ubicación: Llanura de Nullarbor, Australia Meridional
👨👩👦 Testigos: Familia Knowles (Faye, Patrick, Sean y Keith)
🚔 Investigadores: Policía local, RAAF, científicos australianos
🔎 Evidencia física: deformaciones en el vehículo, residuos desconocidos, testigos en shock
🌒 Un encuentro que marcó a una familia entera y dejó una huella imborrable en la historia ufológica de Australia. Porque a veces, lo desconocido no desciende del cielo… sino que te encuentra en la carretera.

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